La vida de Giacomo Casanova está indisolublemente ligada a los viajes. Desplazarse, cruzar fronteras, conocer nuevos mundos no era para él una simple necesidad, sino una verdadera forma de existencia.
Sus viajes cuentan la historia de laEuropa del siglo XVIII desde un punto de vista privilegiado: el de alguien que la vivió desde dentro, entre cortes, salones, ciudades y calles.
De los calli al mundo: Italia
(1725-1749)
Venecia es el punto de partida: los calli, los teatros, las primeras relaciones.
Desde aquí, Casanova se trasladó a Padua para estudiar, y luego a Roma y Nápoles, donde entró en contacto con círculos cultos y eclesiásticos.
Florencia y Milán completan un primer mapa de viaje que le permite conocer Italia y, sobre todo, a los hombres.
El corazón de Europa: Francia
(1749-1760)
París le acoge y le pone a prueba. En los salones franceses, Casanova gana atención, relaciones y prestigio, moviéndose con naturalidad en un ambiente cosmopolita y competitivo.
Es aquí donde el viaje se convierte en ambición. El éxito, sin embargo, es frágil: basta poco para que el equilibrio se rompa y le obligue a empezar de nuevo.
En movimiento: Europa Central
(1760-1774)
Alemania, Suiza y Austria se convierten en escenarios de un movimiento incesante. Casanova cruza fronteras, lenguas y culturas con la rapidez de quien sabe reinventarse.
Los tribunales, las ciudades de tránsito y las nuevas protecciones se alternan sin descanso.
El viaje ya no es elección, sino destino.
Hacia el silencio: Europa del Norte y del Este
(1774-1798)
En los últimos años, el viaje se ralentiza y cambia de forma. Los desplazamientos al norte y al este de Europa marcan una fase más reflexiva, marcada por el exilio y la distancia.
Es aquí donde Casanova comienza a mirar hacia atrás. Los caminos recorridos se convierten en memoria, y el viaje continúa en la página escrita.
El viaje contado
A través de «Histoire de ma vie», Casanova transforma sus viajes en narraciones. Las ciudades no son meros telones de fondo, sino espacios vivos, observados con atención a los detalles sociales, políticos y humanos.
La escritura se convierte en el medio a través del cual el viaje continúa en el tiempo, permitiendo al lector recorrer la Europa del siglo XVIII siguiendo su mirada.
Cuento...
Mi conexión con Zaguri
Pietro Zaguri fue para mí algo más que un amigo: fue un confidente, un cómplice de espíritu e ingenio. En las habitaciones de su palacio encontré oído atento, protección y esa libertad de pensamiento sin la cual mi vida no habría tenido voz.